Formación Solidaria

El concepto formación es abarcativo, dimensionado, integral y continuado.

La formación se compone de tres partes: instrucción, capacitación y educación.

La instrucción es acumulación de información que tratada debidamente se convierte en conocimiento.

La capacitación es el desarrollo de habilidades a través de la práctica.

La educación es la transformación de la conducta de las personas comprometidas en la formación hacia un ser con más visión de la realidad, con sentido de responsabilidad y con capacidad de recrear su espacio de vida.

Hablar de formación solidaria es ir hacia una instrucción, capacitación y educación en torno al significado de la solidaridad, la cultura que nos señala el campo de acción y aplicación de un sistema y modelo económico alternativo basado en la autogestión y la solidaridad.

La formación solidaria nos impulsa hacia la asociatividad como forma de articulación de esfuerzos, estructuras, productos, procesos y resultados de amplio impacto social.

La formación solidaria nos lleva a la creación de empresas sociales que privilegian a la persona por encima del capital, siendo este solo una herramienta para el desarrollo de condiciones de progreso y calidad de vida, sin discriminación, sin lucro y construyendo tejido social.

Formación solidaria: nuestro propósito institucional